SERVICIOS
CIRUGÍA MAMARIA
La cirugía mamaria es uno de los procedimientos que se realizan con mayor frecuencia. Hoy en día podemos aumentar el volumen de la mama, elevarla, reducirla, o tratar complejas asimetrías que hace años era imposible realizar.
Estos procedimientos se pueden realizar con implantes mamarios, rellenando sólo con grasa, u optando por grasa + implantes. La variedad de posibilidades es infinita y depende de la forma de tu pecho, de tus deseos y tus expectativas.
En la primera visita el Dr. Rivera valorará tu caso detenidamente, tomará medidas de tu pecho, si es necesario podrás usar probadores externos de diferente volumen o de forma, se te mostrarán numerosos casos con fotos de antes/después para conocer tus gustos personales y poderte dar el tratamiento más personalizado posible.
Aumento de mamas
Las mujeres que deciden hacerse esta intervención es porque quieren mejorar su aspecto. Algunas pacientes se sienten insatisfechas porque sus pechos no se han desarrollado al tamaño que ellas esperaban, otras quieren igualar las dos mamas, ya que tienen una más grande que otra y a menudo, algunas otras desean restaurar el volumen natural de sus senos que se ha reducido debido a un embarazo, a perdidas de peso o debido a la edad.
Si está considerando esta intervención debe de tener en cuenta su edad (si Vd. es muy joven, el desarrollo de los senos debe haberse completado), su grado de madurez emocional y estar totalmente segura del porqué quiere usted operarse (la mejor razón es sentirse mejor consigo misma), sus expectativas (debe tener expectativas realistas, sabiendo que esta intervención hará que su aspecto mejore pero la perfección no existe).
En la primera consulta su cirujano valorará su situación física y emocional y le comentará las posibilidades de su caso. Usted deberá proporcionar al cirujano la mayor información posible, como la existencia de cirugías previas o si hay antecedentes familiares de cáncer de mama, medicaciones… Así mismo el cirujano le indicará diferentes factores que pueden condicionar el resultado de la intervención, como por ejemplo: si se pretende quedar embarazada al poco tiempo, si se gana mucho o poco peso, ya que estas circunstancias puede variar la forma y tamaño de los pechos.
En esta primera consulta además se examinarán los senos, quizás se tomen varias fotografías así como se decidirá qué tipo de prótesis se implantará y el tamaño de éstas, se le examinará el tipo de piel y se le explicará cómo quedará la nueva forma de sus pechos.
La intervención
La técnica que utilizará el cirujano dependerá no sólo de las preferencias del profesional sino también de lo que ella desee. La incisión es pequeña y normalmente se hace en uno de estos dos sitios: justo debajo del pecho o alrededor de la areola.Una vez está hecha la incisión el cirujano hace un bolsillo, en el cual introducirá la prótesis. Este bolsillo se hace directamente detrás del tejido mamario, otras veces bajo la fascia muscular o bien debajo del músculo pectoral.
La cirugía se realiza en hospital, habitualmente bajo anestesia general, dura de una a dos horas en función del tipo de mama o presencia de algún tipo de malformación.
Tras la cirugía, permanecerá en torno a 1 hora en la sala de reanimación y en la mayoría de los casos pasará esa noche en el hospital.
Post-operatorio
Tras pasar la primera noche en el hospital con un vendaje un poco apretado, la mañana siguiente se realiza una primera cura, cambiando los vendajes por un sujetador tipo deportivo, que es el que tiene que llevar durante las primeras 3-4 semanas.
Los primeros días después de la intervención debe de tener mucho cuidado con sus movimientos. La mayoría de molestias que pudiera tener se solucionarán con la medicación que le recete su cirujano.
Aunque cada persona evoluciona de forma diferente, en líneas generales la recuperación seguirá los siguientes pasos:
A la semana de la intervención:
- se podrá duchar, se sentirá capaz de volver al trabajo, siempre que sea un trabajo tranquilo y sedentario, podrá empezar a mantener de nuevo relaciones sexuales, siempre y cuando tenga mucho cuidado con los pechos.
Después de varias semanas de la intervención:
- se le habrá bajado mucho la hinchazón y empezará a ver los resultados finales, ya no deberá llevar el sujetador durante todo el día, podrá empezar a hacer ejercicio y mover con total soltura los brazos.
La mayoría de las mujeres a las que se les ha practicado esta intervención quedan encantadas con el resultado. Su nueva imagen les gusta y al ver que tienen una figura más estilizada le apetece vestir ropa más extremada. A muchas mujeres les proporciona más confianza en sí mismas.
Aunque los resultados de la intervención perduran durante años, no olvide que los pechos no son inmunes al paso del tiempo ni a los cambios de peso.
Después de la intervención tendrá que acudir a la consulta de su cirujano para una visita postoperatoria en la que se evaluará el proceso de recuperación. Es recomendable que acuda cada uno o dos años, y que se realice las pruebas radiológicas que su cirujano le recomiende.
La seguridad de los implantes
Su cirujano le aconsejará y le asesorará de los tipos de prótesis que existen en el mercado y cuáles son sus características. Cada año, miles de mujeres se intervienen de esta operación sin tener ningún tipo de complicación.
Sin embargo, Vd. deberá saber perfectamente los pros y contras de la cirugía y deberán explicarle también todas las complicaciones que esto puede conllevar. Es muy importante que los implantes sean de un gel de silicona cohesivo, que garantiza que, en caso de rotura del mismo, el gel no se disperse. Un implante con silicona cohesiva sólo se recambia si existe una rorura del mismo, confirmada siempre con pruebas radiológicas. Hay implantes muy diferentes, redondos o anatómcos, diferentes grados de cohesividad, diferencias en altura, proyección. Su cirujano le recomendará el más adecuado para usted.
Asegúrese de que todas sus dudas han sido respondidas y que lo ha entendido todo a la perfección. Su cirujano le aconsejará y le dará instrucciones de todo lo que debe de hacer antes y después de la intervención. Si Vd. sigue todas las instrucciones el número de riesgos será el mínimo posible.
Reducción mamaria
Esta cirugía está destinada a mujeres con pechos muy grandes y caídos, o al menos de tamaño desproporcionado para su cuerpo, o bien mujeres cuyo volumen mamario les crea molestias o complejos. El volumen mamario excesivo no sólo causa problemas de adaptación en el esquema corporal sino también problemas físicos objetivos como el dolor de espalda y cuello, alteraciones posturales (por el peso y el desequilibrio así como también por el intento a veces inconsciente de ocultar el pecho), problemas dermatológicos como el intértrigo en los pliegues submamarios o dificultad para la práctica deportiva. Un tamaño excesivo suele causar, y aún más en adolescentes, una enorme falta de confianza, dificultad para elegir la ropa que nunca es la que desearían, y problemas de integración social; y con los años comienzan a pesar más los problemas físicos. La reducción mamaria, o mamoplastia de reducción, es la intervención adecuada para estas pacientes.
Esta cirugía tiene como objetivo reducir el volumen de tejido mamario, tanto grasa como glándula, subir el complejo areola-pezón a su posición correcta y remodelar el tejido restante, estrechando y subiendo la mama, para lo cual hay que resecar también el exceso de piel. Hay muchas técnicas de reducción mamaria, que deberán adaptarse a cada caso en particular, el objetivo es siempre adaptar y armonizar las mamas al cuerpo de la paciente.
Riesgos
La reducción mamaria no es una operación simple, pero es muy segura si se realiza por un cirujano cualificado. Como cualquier intervención siempre existe alguna posibilidad de que se produzcan complicaciones como infección o hemorragias.Algunas pacientes sienten dolor en los pezones después de la intervención, esto puede ser tratado con alguna crema analgésica. Si sigue todos los consejos de su cirujano los riesgos disminuirán por completo.
La intervención deja cicatrices visibles, aunque se pueden tapar con el sujetador o bikini (la curación es más lenta y las cicatrices son más visibles y más comunes en personas fumadoras). Algunas pacientes pueden perder un poco de sensibilidad en los pezones y en los pechos.
Consulta y preparación
En la primera visita es importante que explique al Dr. cuáles son sus expectativas y principales quejas o problemas. En esta consulta se realizará la exploración y medidas de sus pechos, se le explicará muy bien qué tipo de intervención es el más adecuado para usted y en qué consistiría. Se discutirá respecto a su talla actual y cuál talla sería la resultante tras la cirugía, en función de su estructura y medidas corporales, tipo de piel, edad, problemas articulares o posturales, y por supuesto su propia imagen corporal ideal.
El cirujano debe explicarle muy bien los detalles de la cirugía, del postoperatorio y los riesgos de la misma, asegurándose de que usted ha entendido todo lo explicado y que usted sabe qué se puede lograr con esta cirugía.
Se le darán todas las instrucciones necesarias para la intervención, tipo de pruebas a realizar (analítica y pruebas radiológicas, entre ellas siempre un estudio mamario consistente en ecografía o mamografía), incluído si tiene que hacer algún tipo de dieta especial o no, evitar fumar mínimo 3 semanas antes y tomar o evitar alguna medicación.
Precisará un tiempo de baja laboral mínimo de 2 semanas, aunque dependiendo del tipo de actividad ésta podría ser más prolongada en algunos casos.
La intervención
Siempre se realiza en hospital y prácticamente siempre bajo anestesia general. La duración es variable en función del grado de hipertrofia mamaria, habitualmente de 3 a 4 horas. Es recomendable una estancia en clínica al menos 24 horas.
Hay diferentes técnicas para la reducción mamaria, desde las clásicas con la cicatriz en T invertida, que incluyen una cicatriz alrededor de la areola, una vertical desde la areola hasta el surco y una horizontal más o menos larga en el surco, hasta las más recientes técnicas de cicatrices reducidas, que intentan evitar la cicatriz horizontal, dejando sólo las periareolar y vertical. En todos los casos se realiza una resección de tejidos en la parte central del pecho para estrecharlo y de todo el polo inferior, remodelando el tejido restante para conformar una mama más estrecha, pequeña y de forma más bonita. Siempre se reposiciona la areola y es habitual reducir su diámetro para adaptarlo a las nuevas dimensiones de la mama. El marcado o dibujo del tejido a resecar y la nueva posición de las areolas se le realizará de pie, y siguiendo sus medidas y referencias torácicas, sin seguir ningún patrón o esquema preformado, sino muy a medida de cada paciente, buscando la máxima armonía y adecuación a su cuerpo. Por ello se recurrirá a técnicas diferentes según cada caso y también serán diferentes para cada caso referencias como la nueva posición de las areolas, altura de la mama, anchura…que vienen determinadas por el tórax y la anatomía mamaria.
Postoperatorio
Tras la cirugía se le dejarán unos drenajes y se le pondrá un vendaje compresivo, que llevará 24 horas, al cabo de las cuales se le sustituirá por un sujetador tipo deportivo sin aros, muy firme, que deberá llevar durante un mes. El postoperatorio de esta cirugía no es nada doloroso, pero siempre se le prescribirán analgésicos para hacerlo aún más confortable.
Se le permitirá ducharse y mojar las heridas entre los 7-14 días tras la cirugía. La mayoría de las suturas quedan dentro, debajo de la piel, por lo que no tendrá marcas visibles de los puntos y sólo tendrán que retirarse 3-4 puntos externos. Se le citará en la consulta a la semana, al mes y a los tres meses.
Es normal verse las primeras semanas el pecho inflamado y en una posición artificialmente alta. Especialmente si se le ha realizado una técnica de cicatriz corta debe tener paciencia pues puede tardar 2-3 meses o incluso más en adquirir la forma definitiva, en general hay muchos cambios en las primeras semanas , siendo normal verse el pecho más ancho al principio hasta esa forma cónica que vamos buscando a la que se llega meses después. Debe seguir al pie de la letra las instrucciones del cirujano respecto a tipo de cura, sujetador y prescripción de reposo. Pero, aunque pueda tardar en ver los resultados definitivos, en la práctica ya el uso de un sujetador de una talla “normal” desde el día siguiente y la evidencia de no tener ya ese peso tan exagerado sobre cuello y hombros hace que las pacientes estéis supercontentas desde el primer día. En realidad, esta cirugía mejora tanto vuestra calidad de vida que tal vez seáis el grupo de pacientes más satisfechas de nuestras consultas.
Es común que el pecho duela más la primera o primeras reglas tras la cirugía, así como la pérdida de sensibilidad en el pezón y la piel mamaria, a causa del despegamiento y la inflamación. Aunque nunca se puede garantizar que el pezón tenga después la misma sensibilidad que antes, sí que recupera bastante sensibilidad, a lo largo de los meses siguientes.
Debe hacer reposo relativo en casa la primera semana, y debe evitar esfuerzos con los brazos, como coger o empujar cosas pesadas 3-4 semanas. En dos semanas se encontrará bastante recuperada y haciendo una vida casi normal, pero si su actividad laboral requiere esfuerzos físicos deberá esperar un poco más para incorporarse al trabajo. En las revisiones se le irá indicando, al igual que la posibilidad de retomar la práctica deportiva, que nunca será antes del mes. Todo esto depende claro está de cada caso, edad, condiciones físicas, grado de hipertrofia mamaria previo..
Elevación
Con los años, factores como el embarazo, la lactancia y la fuerza de la gravedad hacen que el pecho de la mujer caiga. Como la piel pierde elasticidad, el pecho a menudo pierde la forma y la firmeza y empieza a descolgarse. La elevación mamaria o mastopexia es el proceso quirúrgico para elevar y remodelar el pecho caído, al menos durante un tiempo (ninguna cirugía puede combatir de forma permanente los efectos de la gravedad). La mastopexia también reduce el tamaño de la areola. Si su pecho es pequeño o ha perdido volumen, por ejemplo después del embarazo, la implantación de prótesis mamarias junto con una mastopexia podrían proporcionarle volumen a la vez que realzarían el pecho.
Primera consulta y preparación
En la entrevista inicial , es importante que comente francamente con su cirujano cuáles son sus expectativas y escuche atentamente la opinión del mismo. Cada paciente, y cada cirujano también, tiene una opinión diferente de cual es el tamaño y/o forma ideal para el pecho.
El cirujano examinará su pecho y le comentará las variables que pueden influir en la cirugía y sus resultados, como su edad, tamaño y forma de sus pechos y el tipo de piel, así como si es aconsejable un implante.
Su cirujano le explicará el procedimiento al detalle, así como los riesgos y limitaciones de ésta, asegúrese que entiende lo que se le explica y la cicatriz que resulta de la intervención. Su cirujano puede solicitarle una mamografía o ecografía antes de la intervención. Recibirá instrucciones a seguir antes de la cirugía así como las directrices en relación al tabaco , las comidas y bebidas y que evite determinados medicamentos y vitaminas.
Durante los preparativos no olvide hablar con alguien que pueda acompañarla a casa cuando tenga el alta hospitalaria y que le ayude en casa unos días después de la cirugía.
La cirugía
Su cirugía se realizará en un hospital. La anestesia general es común en las intervenciones de mastopexia. Esta cirugía tiene una duración aproximada de entre una hora y media a tres horas y media, sobre todo si hay que asociarla con un implante mamario.
La técnicas son variadas pero la mayor parte de éstas suelen realizar una incisión en forma de ancla siguiendo el contorno natural del pecho.La incisión perfila la zona en la que se extraerá la piel sobrante y define la nueva localización del pezón y la areola situándolos de forma más elevada.. La piel que rodea la areola es eliminada remodelando la forma del pecho. Los puntos se realizan normalmente alrededor de la areola, en una línea vertical que va desde la areola hasta la base del pecho y, a veces, si hay mucho exceso cutáneo o según la técnica, siguiendo la base del mismo.Aquellas pacientes con un pecho relativamente pequeño y que cae mínimamente, pueden ser candidatas para otros procedimientos similares y que requieren incisiones menos extensas.
Si usted tiene un implante mamario, con la mastopexia, éste se situará en un bolsillo directamente bajo el tejido mamario o más profundo, bajo el músculo pectoral.
Postoperatorio
Tras la cirugía usted llevará un vendaje elástico. Sus pechos estarán hinchados y con molestias durante un día o dos. No habrá dolor severo.. Cualquier molestia que pueda sentir puede ser eliminada mediante medicación que le prescriba su cirujano. Al día siguiente, el vendaje será sustituido por un sujetador tipo deportivo, que tendrá que llevar las veinticuatro horas del día durante tres o cuatro semanas. Los puntos se quitarán en una o dos semanas.
Puede esperarse una disminución en la sensibilidad en la zona del pezón y la piel del pecho originado por la inflamación que se produce tras la cirugía. Este entumecimiento desaparece así como la hinchazón, que perdura durante unas cuatro semanas o más. En algunas pacientes la mama puede tardar varios meses incluso 1 año en adoptar la forma definitiva, así como las cicatrices.
La recuperación es un proceso gradual. Aunque usted pueda incorporarse en uno o dos días no piense que puede volver a trabajar antes de una semana o más, dependiendo de cómo se sienta. Y evite levantar nada por encima de su cabeza durante las siguientes tres o cuatro semanas. Si tiene síntomas anormales consulte con su cirujano. Su cirujano le dará instrucciones detalladas sobre cual puede ser su actividad diaria. Se le indicará que se abstenga de tener relaciones sexuales durante una semana y evite los deportes extenuantes durante uno o dos meses. Después puede ir recuperando estas actividades paulatinamente. Si se queda embarazada, la intervención puede no afectar su capacidad para dar de mamar.
Su nueva imagen
Su cirujano hará todo lo posible para que las cicatrices sean lo más imperceptibles posibles. Sin embargo es importante que recuerde que esta intervención deja cicatrices extensas y permanentes. A menudo están rojizas y desiguales y poco a poco van disimulándose y pueden transformarse en unas delgadas líneas blancas. Afortunadamente las cicatrices se sitúan en zonas donde usted puede lucir escotes.
También tiene que tener en cuenta que la firmeza en el pecho no será permanente, los efectos del embarazo, la gravedad, la edad, y las oscilaciones del peso pueden eventualmente producir un nuevo decaimiento del pecho. Las mujeres que ademas se les hayan implantado prótesis pueden necesitar más tiempo para ver los resultados. Se sentirá satisfecha con el resultado de la intervención en la medida que usted comprenda el procedimiento y sus espectativas sean realistas
Riesgos
La mastopexia no es una cirugía sencilla pero es normalmente muy segura cuando la lleva a cabo un cirujano cualificado. Sin embargo como en toda cirugía, existe siempre la posibilidad de una complicación. Una infección o hemorragia posterior a la cirugía es poco común. Dependiendo de como cicatrice cada persona se pueden producir unas cicatrices ensanchadas. Puede reducir muchos de esos riesgos si sigue cuidadosamente todos aquellas directrices que le indique su médico.
La mastopexia puede dejarle cicatrices visibles y permanentes aunque quedarán ocultas bajo el sujetador o el traje de baño.Éstas mejoran mucho con el tiempo y pasado un año suelen ser de gran calidad. Una recuperación deficiente y cicatrices más amplias resultan más comunes en pacientes fumadoras. Se podría producir una discreta pérdida de sensibilidad en los pezones y/o el pecho.;
Mamas tuberosas
Las mamas tuberosas son también nombradas como mamas tubulares o mamas constreñidas.
Mama tuberosa es la forma que adquiere la mama al producirse su desarrollo en la adolescencia. Consiste en un desarrollo insuficiente de la parte inferior de la mama, en muchos casos con cierto grado de caída y herniación de la glándula a través de la areola, que suele tener un diámetro excesivo. Se muestra en diferentes grados, algunos muy leves, microsíndromes, otros dramáticos. El cuadro clínico consiste en un síndrome constrictivo de la base de la mama que cursa con un mayor o menor grado de dificultad anatómica para completar el desarrollo mamario, sobre todo en el polo inferior pero también en los polos laterales. Siempre hay un surco submamario elevado, una mayor o menor herniación glandular a través del complejo areola- pezón que se distiende y un pobre desarrollo de los polos infero- laterales de la mama, de ahí la forma ” tubular”. En casi 2/3 hay asimetría entre ambas mamas y es habitual la hipoplasia o volumen inferior de las mamas.
Causa
Aumento de densidad del tejido mamario y subcutáneo en el surco submamario, formándose una banda de constricción o brida que impide el normal desarrollo de la mama en los polos inferiores. En concreto, se debe a un engrosamiento anómalo de la fascia superficialis, un tejido de refuerzo, a nivel del polo inferior, que evita el normal desarrollo en esta zona a través de la formación de un auténtico anillo de constricción. En cambio, esta fascia superficialis es deficitaria, le falta la capa más superficial, en la zona situada justo bajo la areola, por ello se hernia tan fácilmente a este nivel. A consecuencia de esto, la mama crece sólo hacia delante con la consiguiente caída de la misma y herniación de la areola, que es menos resistente, junto a un insuficiente desarrollo de los polos inferiores de la mama.
No es un defecto genético, es decir, no es hereditario, ni tan siquiera parece que tenga lugar durante el desarrollo embrionario, en la gestación.
Es la más frecuente entre las anomalías o malformaciones mamarias. Se encuadra dentro de lo que llamaríamos anomalías de la base de implantación. Su tratamiento es sólo quirúrgico.
Clasificación
La clasificación de Grolleau divide la mama en cuatro cuadrantes. Determina tres grados de constricción:
- Grado I. La falta de desarrollo se limita al cuadrante infero-interno. Si el resto de la mama tiene un desarrollo suficiente, la areola puede encontrarse desviada hacia abajo o adentro. Las mamas se ven entonces muy separadas y con las areolas algo convergentes. Aunque sea el grado I a veces es muy difícil de corregir.
- Grado II. Los dos cuadrantes inferiores son deficientes en su desarrollo. En estos casos la areola puede estar mirando hacia abajo.
- Grado III. Todos los cuadrantes están afectados y son deficientes. La base mamaria se encuentra constreñida y, dependiendo del grado de crecimiento de la mama, la deformidad puede ir desde una areola levemente protruída, hasta el típico aspecto de la mama tubular, estrecha y alargada, con una areola excesivamente grande y un surco submamario alto.
El grado de deformidad de la mama constreñida será mayor a mayor grado de desarrollo o volumen mamario, sobre todo en el grado III.
Cuadro clínico
Siempre vamos a encontrar, en mayor o menos grado:
- Alteración de la base de implantación de la mama, que no tendrá la forma redondeada normal, y constricción del surco submamario, que suele estar más alto. Hay menos polo inferior, es decir, la distancia del pezón al surco es menor de lo habitual.
- Alteración en el crecimiento mamario, que tiene lugar sobre todo en los polos superiores, con falta de desarrollo de los inferiores, dándole ese aspecto tubular.
- Areolas excesivamente grandes y/ o herniadas.
- Anomalías en el volumen mamario, siendo la mayoría mas pequeñas, aunque hay caos con volumen normal o aumentado.
- Asimetría mamaria, presente en casi 2/3 de los casos.
- Anomalía bilateral, las dos mamas suelen ser tuberosas aunque es frecuente la asimetría tanto en volumen como en grado de malformación.
Tratamiento
El tratamiento es sólo quirúrgico y exige la remodelación glandular completa, reducir el diámetro areolar y la fragmentación de la banda de constricción o brida en el polo inferior, para permitir la distensión cutánea y el desarrollo de la parte inferior de la mama. Y, puesto que suelen ser mamas que han crecido poco a causa de la deformidad, se precisa también el aumento de volumen con un implante anatómico de anchura y proyección suficiente, que además de dar volumen ayuda a remodelar la mama.
Es importante realizar el diagnóstico de la mama constreñida antes de realizar la cirugía. Es frecuente que la paciente acuda a la consulta solicitando sólo un aumento mamario, sin conocer que presentan esta malformación. De hecho, en casos mínimos no es difícil que pase desapercibido. En casos más graves, la paciente tan sólo siente que tiene una mama muy rara, que a veces le acompleja tanto que nunca ha dejado que nadie se las vea, pensando que el suyo es un caso excepcional. Nada más lejos, pues casi un 20% de las pacientes que acuden a nuestra consulta para un aumento mamario muestran esta patología.
Es fundamental hacer un buen diagnóstico preoperatorio pues, de pasar desapercibida, la simple colocación de la prótesis puede incrementar la deformidad, viéndose como un doble surco en el polo inferior de la mama (no es ésta la única causa del signo del ” doble surco”).
Vías de abordaje y técnicas
Si la areola es pequeña, no hay herniación y es un caso leve- moderado, es ideal la vía submamaria. Se diseca la cara posterior de la glándula en un plano subfascial y se realizan bien cortes transversales, profundos, en la glándula hasta conseguir su expansión, bien cortes radiales en el polo inferior (técnica de Rees y Aston, o técnica del ” paraguas”), con la idea de que, bajo la presión de la prótesis, los tejidos se abran y permitan una adecuada expansión cutánea. La forma la da el implante. Otras veces, a través de esta vía, se puede trazar un colgajo glandular reverso, desde los polos supero laterales, muy llenos, que al revertirse rellene los polos inferiores o mediales, deficitarios (técnica de Puckett).
Ante areolas de diámetro mayor del habitual, o que muestren herniación de la glándula, o incluso si hay algún grado de ptosis (muy frecuente en estas pacientes tras los embarazos, pues sus tejidos periareolares son más laxos), la vía indicada es la periareolar completa. Con ella podemos reducir el diámetro areolar, hacer una mastopexia, y desde luego tenemos un excelente abordaje para disecar la glándula mamaria y realizar la técnica adecuada (glandulotomías transversales o radiales, colgajos galndulares…) para liberar las bandas de constricción y redistribuir el tejido glandular desde los polos superiores a los inferiores. El cierre se realiza con la técnica en ” round-block”.
Plano de implantación de la prótesis
Como en cualquier aumento mamario, aquí sigue siendo el criterio la cantidad de tejido o parénquima mamario presente en los polos superiores, por lo que el implante puede disponerse tanto en el plano subfascial como subpectoral. En general yo prefiero, por ser más natural y los resultados más duraderos al proporcionar mejor cobertura, el plano subpectoral, pero depende del caso.
Tipo de implante
En este tipo de mamas, yo siempre recomiendo anatómicos. Precisamos un implante con un gel de alta cohesividad para ayudarnos a tensar y dar la nueva forma a la mama. Asimismo, debemos priorizar el relleno de los polos inferiores, pues estas mamas se han desarrollado sólo en los polos superiores y en el área retroareolar, por lo que los implantes anatómicos resultan ideales. Por último, estos implantes tienen su punto de máxima proyección en la areola y en el polo inferior, ayudando entonces a tensar y expandir mejor el polo inferior y las cinchas infraareolares. Y la última consideración: los implantes anatómicos son los que más se parecen a una mama normal, si los usamos en aumentos normales porque quedan más naturales, con más motivo los usaremos aquí dado que en estas mamas tan malformadas es la prótesis la que va a dar la forma al pecho. La cirugía busca liberar y expandir los tejidos, pero es la prótesis la que le dará el volumen que le falta y la forma que buscamos.
Tiempo quirúrgico y postoperatorio
Evidentemente es algo más largo que en un aumento normal, al menos una hora más, en función del caso. El postoperatorio en cuanto a molestias, dolor, o periodo de reposo es similar al de un aumento normal, aunque sí es más lento en cuanto al tiempo que las mamas se pueden mantener inflamadas o con edema. Hay que ser pacientes pues los resultados, si bien son aún más agradecidos que en otros aumentos, tardan varias semanas más.
En último lugar, y sólo para que no se olvide esta recomendación, quiero reiterar que las mamas tuberosas son, como habéis leído, más complejas que las mamas normales, a veces son un auténtico reto, casi como una reconstrucción mamaria, por lo que es muy importante que sean tratadas por un cirujano plástico con experiencia en esta patología, no es un simple aumento. Si no se diagnostican bien, o si no se realiza la técnica adecuada (y a veces son necesarias técnicas de cierta complejidad, que requieren una curva de aprendizaje y pericia mayor, y que también pueden ser causa de complicaciones) el resultado no solo será insuficiente, puede incluso generar un mal resultado difícil de resolver. La mama tuberosa es mucho más que un problema estético, es una malformación, y una buena cirugía puede conseguir un resultado espectacular, y cuando realizamos cirugía reconstructiva es ni más ni menos que ese óptimo de excelencia que es una mama normal.
Ginecomastia
La ginecomastia hace referencia a un sobredesarrollo de la mama masculina. Aunque no es frecuente oír hablar de este problema, actualmente afecta a un 40-60 % de los hombres. Y puede afectar a una sola mama o a las dos.
En la gran mayoría de los casos no hay una causa conocida para la ginecomastia, aunque algunas drogas o medicamentos y algunos problemas médicos pueden estar unidos al sobredesarrollo de la mama masculina,. La ginecomastia consiste en quitar grasa y tejido glandular de las mamas, dando lugar a un tórax plano, firme, y bien contorneado.
¿Quién es un buen candidato para una ginecomastia?
Si eres un hombre sano, has finalizado tu desarrollo hormonal y tienes la piel elástica y firme, serás un buen candidato. Si has tenido sobrepeso y después de recuperar tu peso sigues teniendo grasa en las mamas, también puedes ser un candidato a la operación de ginecomastia.
En caso de sobrepeso, es importante tratar primero de corregir el problema con ejercicio o pérdida de peso, antes de acudir a la intervención de reducción mamaria masculina. No reunirás las condiciones necesarias para la operación si tomas alcohol en exceso o fumas derivados del hachís. Estas drogas junto con los esteroides anabolizantes pueden causar ginecomastia, por lo tanto debes cambiar de hábitos previamente para ver si la mama disminuye antes de considerar una cirugía.
La cirugía
La corrección de las mamas aumentadas en hombres puede realizarse bajo anestesia
general, o en algunos casos bajo anestesia local y sedación. El paciente puede permanecer ingresado de 6 a 24 horas.
Si el exceso glandular es la causa primaria del aumento mamario, éste debe ser retirado con bisturí. Este procedimiento puede ser realizado solo o con liposucción. En un tratamiento normal, la incisión se hace en una zona poco visible: en el reborde de la areola-.
Trabajando a través de esta incisión se quita el exceso de tejido glandular, la grasa y la piel sobrante. Si se realiza una liposucción para retirar el exceso de grasa, la cánula habitualmente se inserta a través de las incisiones existentes.
Si la ginecomastia consiste fundamentalmente en un exceso de tejido graso, realizamos una liposucción para retirarlo. Se hace una pequeña incisión - de menos de 1 cm.- en áreas no visibles, y con la ayuda de una cánula hueca unida a una bomba de vacío, se rompe la grasa y se aspira.
Puede sentir una vibración o fricción durante el procedimiento, pero no causa dolor.
Cuando se eliminan grandes cantidades de grasa, la piel puede no ajustarse bien con el nuevo contorno corporal. En estos casos, puede ser que se deba extirpar el exceso de piel para permitir a la que queda reajustarse correctamente al nuevo contorno mamario.
Después de la cirugía
Tras la ginecomastia, tanto si la escisión ha sido con bisturí o con liposucción, sentirás algunas molestias durante unos días. Sin embargo las molestias pueden ser controladas con la medicación adecuada.
Durante algún tiempo estarás hinchado, y para ayudar a reducir la inflamación llevarás una prenda elástica. Aunque gran parte de la inflamación desaparecerá en unas pocas semanas, pueden pasar hasta tres meses o más hasta que el resultado final de la cirugía sea realmente visible.
Mientras tanto, es importante volver a la normalidad. Debes recuperarte progresivamente y volver a tu actividad habitual cuando te sientas bien - que podría ser en uno a dos días tras la cirugía-. Si hay suturas, éstas se retiran en una o dos semanas tras el procedimiento.
Al principio es mejor evitar ejercicios pesados durante tres semanas. En general pasará aproximadamente un mes antes de que pueda volver a su actividad física normal.
Debes evitar la exposición de las cicatrices al sol al menos durante seis meses. La luz del sol puede provocar cambios permanentes de pigmentación en la piel, provocando el oscurecimiento de las cicatrices.
El resultado
El resultado final de una intervención de reducción mamaria masculina o Ginecomastia es completamente satisfactorio y permanente.
Las complicaciones son infrecuentes y generalmente menores después de una ginecomastia. La intervención puede provocar cicatrices visibles, cambios de pigmento en el área de la mama, o mamas y pezones ligeramente asimétricos.
Los efectos secundarios temporales de la reducción mamaria masculina incluyen disminución de la sensibilidad cutánea en la mama, que puede tardar hasta un año en recuperar.
